¿Cómo empezar? ¿Cómo decirte que desde que te fuiste no dejo de pensar en ti?
Siento un fuego quemándome por dentro, y para que sepas, no es el amor que alguna vez sentí por vos. No. Esa emoción esta muerta, metro y medio bajo tierra.
“Otra copa por favor.”
Entre vasos y vasos de cerveza veo el mundo difuminarse, siento el piso tambalearse, pero a vos… a vos te veo igual. Y te advierto, que no te ves tan bien.
La otra noche al partir, que te dejé mi carta no me fui. Me quedé esperando en junto a la puerta, esperanzado de que salieras llorando a buscarme, a pedirme que volviera.
“Otra por favor.”
No se cuanto esperé, solo se que fue suficiente para que una parte de mi muriera. Todo lo que sentía por vos.
Y a pesar que lloré tu perdida, en esta barra en la cual estoy casi dormido. Entre murmullos y gritos yo digo, que fuiste todo lo que necesité para abrir los ojos y ver mi mayor error. Quererte. Creerte. ¿Cuántas veces me habrás mentido mirándome a los ojos? ¿Cuántas veces me habrás engañado con otro?
“¡Una copa más, para mi y… y todos mis amigos!
¿Esta bien lo que te he dicho? ¿Esta bien como me he expresado?
Aunque, ¿para que te pregunto? Se que cuando recibas esta carta, si decido enviártela, no responderás. Y si llegas a dar una respuesta la quemaré antes de leer. Y si llegara a leer tu respuesta, puedes confiar, en que no me va a importar lo que pienses.
“♫ Y sé que es en vano brindar esta noche por nosotros dos. ♫”
Esta noche brindo, por mi, por ti, mas no por nosotros. Ya no mas.
Nuestros caminos se separaran, para bien o para mal. Y aunque una lagrima cae por mi mejilla sonrojada mientras canto a todo pulmón. Aunque mis ojos se humedezcan y se rebalsen sobre este trozo de papel, vos no vas a sentir lo mismo. Tengo la teoría de que tu corazón es de piedra o de hielo. De todas formas no pienso averiguarlo.
“♫ Y sé que es en vano brindar esta noche por nosotros dos. ♫”
Esta noche brindo, por mi, por ti, mas no por nosotros. Ya no mas.
Nuestros caminos se separaran, para bien o para mal. Y aunque una lagrima cae por mi mejilla sonrojada mientras canto a todo pulmón. Aunque mis ojos se humedezcan y se rebalsen sobre este trozo de papel, vos no vas a sentir lo mismo. Tengo la teoría de que tu corazón es de piedra o de hielo. De todas formas no pienso averiguarlo.
No pienso llorar por el amor no correspondido, ya no mas, ya no tiene sentido seguir así.
Te voy a sacar de mi ser, aunque duela… aunque cueste.
Adiós, hasta siempre.
